Con el comienzo de un nuevo año, llega el momento de las reflexiones y de hacer un balance. Sin lugar a dudas, el 2018 ha sido un año intenso. A nivel social, político, económico, profesional.

Un año de logros, pero también de desafíos, de mucho esfuerzo y aprendizaje. Un año donde la capacidad de resiliencia, empatía y coraje ha ocupado un lugar preponderante, tomando cada vez mayor relevancia.

Esa capacidad que tenemos los seres humanos de transformar las dificultades en oportunidades. Con ideas, disposición para la escucha, humildad, determinación, y también, sí, también un “toque de suerte”.

Coraje para soñar, y coraje en el sentido de vencer los miedos y animarse.

Como profesional de RRHH, y en lo personal, siempre me han movilizado los procesos de cambio, impulsarlos y conectarlos, tendiendo puentes en la construcción de un ecosistema cultural diverso, al servicio del bien común.

Tenemos tanto potencial en nuestro país, tanta capacidad, tantas mentes, tantas manos y tantos corazones dispuestos, que trabajan día a día para construir un presente mejor. Porque como dice Santiago Kovadloff, “ahora estamos vivos”. Y es “ahora” cuando queremos que el mundo en el que vivimos “evidencie que hemos entablado una relación de complementación, y no de melancólica esperanza”. Solo se trata, ni más ni menos, de conectar los puntos.

Deseo agradecer a cada uno de nuestros clientes, en primer lugar por apostar a nuestro país, por animarse a materializar sus sueños, aún en tiempos difíciles, y construir oportunidades, haciendo posible a través de ello, los sueños de sus equipos y de tantas otras personas.
Y por animarse a la búsqueda de la mejora continua en sus procesos de gestión del liderazgo, haciendo que las relaciones humanas en sus empresas sean más simples, más significativas y más productivas.

Agradecer a nuestros socios estratégicos, con quienes este año sumamos fortalezas. A Redes para la Organización y Administración Escolar, porque la educación es el gran motor transformador. Y a J-KEY Streamline Japan, Inc., porque Kaizen, la calidad de los procesos, de los vínculos y de las cosas, es esencialmente la gran conexión de todo.

Con ellos encontramos una poderosa sinergia para el desarrollo en esta cuarta revolución industrial.

Agradecer a nuestros proveedores, y a todas las personas que a lo largo de este año nos confiaron sus expectativas en la búsqueda laboral, a quienes lograron el puesto tan anhelado, y a quienes continúan haciendo camino en la búsqueda de sus metas.

A nuestro equipo, por su calidad profesional y humana, a nuestras familias y amigos por el apoyo de siempre, ¡y a los míos especialmente por el aguante, cuando aparece ese “Tano interno” que llevo en mi ADN!

A todos, y a cada uno, ¡Gracias! Por brindarnos su confianza, por permitirnos retroalimentarnos y ayudarnos a crecer.

En Gaudens ‘La Organización Humana de la Empresa’, tenemos tantos sueños cumplidos como desafíos por delante. Estamos convencidos que el desarrollo es producto del coraje, la humildad, y la mirada puesta en el largo plazo.

¡Les deseamos de corazón todo lo mejor para el 2019!

Que el nuevo año esté lleno de sueños, vitalidad, compromiso ciudadano, justicia, logros, entusiasmo, conocimiento y productividad.

 

Leonardo Rosso – Director Gaudens – leorosso@gaudens.net

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